La curva de rendimiento invertida en 10 minutos o menos.

Hay ciertos fenómenos que aparecen cada cierto tiempo, casi como si fuesen un augurio de desastres y malos resultados.

Estos fenómenos ocasionales a veces tienden a ser inentendibles debido a la especificidad de sus apariciones, así como los mensajes específicos que suelen enviar a los inversores.

Muy probablemente, uno de los más importantes y destacados casos como el que he descrito aquí, es la ya famosa y multi-referenciada curva de rendimiento invertida, misma que recientemente se ha hecho presente nuevamente.

Puede que el nombre y sus interpretaciones sean confusas en primer momento, por eso, voy a tratar de explicar con sencillez su composición y surgimiento. La interpretación de la misma queda en manos de cada inversor, quien seguramente sabrá como interpretar de la mejor manera posible un suceso como este.

¿Qué es, entonces, una curva de rendimiento invertida? Bueno, para entender el concepto hay que ir hasta sus bases:

Estados Unidos, como cualquier otro país, emite deuda a distintos plazos para atender las distintas necesidades de sus inversionistas. Cuando hablamos de un entorno normal en este mercado, decimos que los rendimientos de los bonos a largo plazo son mayores que los rendimientos de corto plazo y esto es por una premisa sencilla pero inquebrantable: a mayor plazo mayor riesgo, ni más ni menos.

Hay casos muy específicos, en un entorno anómalo, en donde los rendimientos de corto plazo son mayores a los de largo plazo, rompiendo con la premisa anterior.

Esto ya ha pasado dos veces de forma reciente: En 1998 y 2006.
Cabe recordar, antes de continuar, la breve noción que todos tenemos de 1998 y del 2006, años de contracción económica impulsada por la crisis “puntocom” y el estallido inmobiliario, respectivamente.

Ahora bien, vale la pena hacernos las siguientes preguntas: ¿Por qué se invierte una curva de rendimientos? ¿Qué es lo que nos lleva a un entorno anómalo en el mercado de deuda?

Lo primero que debemos decir es que los bonos también son afectados por la ley de oferta y demanda, es decir, contrario a lo que muchos creen, estos tienen variaciones en sus precios.

Cuando un bono se demanda en demasía, eleva su precio, justo como haría cualquier otro bien de cualquier índole, sin embargo, hay efectos muy específicos que no pueden obviarse, pues cuando un bono aumenta su precio, su rendimiento, a su vez, disminuye. La mejor manera de explicarlo es con un ejemplo:

Vamos a suponer que en el mercado existen actualmente bonos a 10 años con una tasa de interés del 20% al momento de su compra, cuyo costo es de 20 pesos.
En este supuesto también existen bonos a 3 meses con una tasa de interés del 10% cuyo costo es 20, también.
El bono de 3 meses entrega, vencido su plazo, 22 pesos, dando un rendimiento de 2 pesos (la diferencia entre su costo y lo que entrega, pues)
El bono de 10 años entrega, vencido su plazo, 24 pesos, dando un rendimiento de 4 pesos.

Pero, como relataba al principio, la oferta y la demanda también juega aquí.
Al ser altamente demandado el bono de 10 años, su precio se eleva, para este supuesto, de 20 a 23 pesos, es decir, ahora su rendimiento verdadero es de solo 1 peso (24, que es lo que entrega, menos 23, su nuevo precio)
Como 2 es mayor que 1, podemos asegurar que nuestra curva de rendimiento está invertida.

Los bonos de corto plazo, cuyo riesgo es menor, pagan más que los de largo plazo, con todo y su riesgo mayor.

– Resumiendo:

Aumento de la demanda de bonos de largo plazo —> Aumento de su precio —>Disminución en sus rendimientos —> Curva de rendimiento invertido.

Ahora que más o menos hemos ilustrado el por qué de la curva de rendimiento invertida y que conocemos la relación entre demanda, precio y rendimiento (Mayor demanda, mayor precio y menor rendimiento, dicho de forma somera y ágil) podemos hablar de sus distintas interpretaciones

Entonces… ¿Qué significa todo esto?

Un aumento en la demanda de los bonos de largo plazo se da cuando se tiene la expectativa de una disminución importante en las tasas de interés a futuro.

Una disminución importante de las tasas de interés se da cuando se busca estimular la economía mediante el uso de créditos baratos, consumo y otros “instrumentos” del estilo.
La banca central solo busca estos importantes estímulos cuando hay periodos de desaceleración económica, contracciones y hasta recesiones.

Es necesario destacar que los temores de una recesión económica estadounidense han estado presentes a lo largo de los últimos años, sonando cada vez con más fuerza, sobre todo a principios de este 2019.

Esta situación empieza a tomarse con bastante seriedad para diversos inversionistas, quienes parecen estar preparándose para este escenario comprando bonos a largo plazo.

Como mencioné en un principio, la interpretación que a este “mensaje” pueda darse depende de usted, del inversionista, solo tenga presente los antecedentes históricos, sobre todo cuando diversas autoridades desestiman esta presencia, tal como pasó en el 98 y en el 2006.

Los mercados son cambiantes y dinámicos, así que nunca hay un resultado seguro, solo información e intuición.

 

Artículo de Kohoutek Velasco

La curva de rendimiento invertida en 10 minutos o menos.
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